miércoles, 24 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
Carlos Dickens claridad y determinación
Mike Newell: "Como en Grandes Esperanzas,hoy el dinero diluye la moral de las personas"
Mañana se estrena la adaptación al cine del clásico de Dickens
- Resultados:
CARLOS REVIRIEGO | Publicado el 26/03/2013
A su modo, el británico Mike Newell (Hertfordshire, 1942) es como un vestigio de esos directores de la era dorada de los estudios que podían enfrentarse a cualquier tipo de filme, llevar a la pantalla cualquier guion y dejar todo gesto autoral de lado. Un rápido vistazo a la filmografía provoca el desconcierto, despierta la sensación de que el director británico esconde o bien muchos intereses o bien solo uno: trabajar con cualquier clase de historia. De Cuatro bodas y un funeral (1994) a Prince of Persia (2010), deDonnie Brasco (1997) a Harry Potter y el cáliz de fuego (2005) cualquier intento clasificatorio representa todo un desafío para los aficionados a la taxonomía cinematográfica.
Newell estrena ahora una nueva adaptación del clásico de Charles DickensGrandes esperanzas, que presentó en el pasado Festival de Sevilla. Para cualquier clase de presentación, quizá lo mejor sea hacerse eco de sus propias palabras: "Todo lo que he creado es inconsistente. He hecho películas sobre chicas universitarias en América (La sonrisa de Mona Lisa), sobre infiltrados y gangsters (Donnie Brasco), sobre un niño que es un mago (Harry Potter y el cáliz de fuego), sobre un controlador aéreo (Fuera de control) ¿Qué consistencia ahí en ello? Así que a veces me digo a mí mismo que no hay ninguna virtud en ser consistente, pero lo cierto es que para mí sí hay algo en común a todos esas películas. Todas tienen grandes y complejos personajes. Con un action heroe plano y sin complicaciones, no podría hacer nada".
-¿Qué clase de personajes busca entonces para sus películas?
-Se me dan bien los personajes con problemas y con una fuerte personalidad. Por ejemplo, el personaje de Hugh Grant en Cuatro bodas y un funeral era un buen tipo pero tenía un terrible problema emocional, lo mismo pasaba con Donnie Brasco Los escojo de forma instintiva, y creo que esos personajes tan fuertes y carismáticos son los que dan cierta coherencia a mi filmografía.
-En este sentido, ¿qué le atrae de Pip, el huérfano de Grandes esperanzasque se convierte en un hombre poderoso?
-Él quiere ser un caballero, y por supuesto quiere serlo porque entonces tendría una oportunidad de conseguir a la chica que ama. Pero una vez que se ha convertido en un caballero se transforma en alguien egoísta, alguien distinto, de hecho, cuando vuelve a encontrarse con la chica, ya no es él mismo. Cuando tiene dinero y posición social siente que puede llevar las riendas de su vida, pero en verdad su vida ha cambiado tanto que no llega a reconocerse. Ha tenido que pagar un alto precio para conseguir sus sueños. Esa clase de complejidad siempre me ha interesado.
-¿Encuentra todavía vigente la novela de Dickens?
-Absoutamente. Todo es trasladable a nuestros tiempos. El dinero es inmensamente importante, diluye la moral y el jucio de las personas. Se pueden ver manifestaciones en la city de Londres, y arrib,a desde las ventanas de los edificios, los brokers y ejecutivos agitan en sus manos billetes de 50 libras. En otras palabras, están diciendo a los de abajo: "Somos mejores que vosotros porque tenemos el dinero". La juventud hoy en día no sabe si va a poder trabajar en el futuro y esto crea unos parámetros sociales de injusticia y de inestablidad que pueden traer efectos muy peligrosos. La situación ya se descontroló por entonces, a principios del siglo XIX, y la pregunta ahora es en qué momento se van a poner las cosas peligrosas. ¿Cuándo empezarán Madrid, Londres, Atenas a convertirse en ciudades peligrosas? Creo que hay tremendos paralelismos en la historia entre lo que ocurría entocnes y lo que ocurre ahora. Y desde luego también en el personaje protagonista, que considero muy contemporáneo.
Helena Bonham Carter en una escena de Grandes esperanzas
-Estoy seguro de que eso es cierto. Lo noto en todas las películas que hago. Respecto a Helena Bonham Carter, me parece muy interesante, porque ella por virtud de lo que es, y por cómo siempre parece estar al borde del exceso emocional, consigue que su parte de la historia sea más perturbadora y más amenazadora y oscura, porque está al borde de la locura y su bloque se convierte en una especie de historia de fantasmas. Ella por sí misma trae una parte "burtoniana" a la historia. Eso es lo que buscaba.
-Físicamente, el niño Pip se parece mucho al Oliver Twist de David Lean. ¿Fue algo intencionado?
-No, fue un accidente. Era el mejor chico en el casting. Pero tiene razón. Parece que hay como una especie de imagen común del héroe dickensiano en el subconsciente británico. Debe ser algo así.
-¿Se ha abstraído de todas las versiones cinematográficas anteriores del libro o de algún modo las ha tenido en cuenta?
-Las he visto todas, pero en verdad solo hay dos realmente destacables. Hay una versión de los años treinta que da la sensación de que quisieron convertir en un musical pero a mitad de pelicula se arrepintieron y decidieron que no. Es un caso muy curioso. Las dos más imporantes son la versión de David Lean y la, más reciente, de Alfonso Cuarón. Conozco al director mexicano porque él también dirigió una franquicia de Harry Potter, y me comentó que para él había sido una experiencia terrible trasladar Grandes esperanzas a la pantalla. No fue desde luego un éxito de taquilla, pero la película era estupenda, de hecho le he robado un par de cosas. Y respecto al clásico de David Lean pues es como "El Evangelio según San David", o sea, que da la sensación de que no puedes ponerle peros, pero los tiene, y muchos: las edades de los personajes, el cambio final demasiado optimismo, las caracterizaciones no son muy buenas Pero aún así es una versión que se queda en la memoria del público, y eso me causa problemas.
-¿Cree que si Dickens estuviera vivo escribiría para televisión?
-De hecho lo hizo, porque escribía para publicaciones mensuales por entregas, que es el mismo concepto. Es algo extraordinario que en mi copia de trabajo de la novela están publicadas las notas, los apuntes de trabajo de Dickens, y lo cierto es que es apenas llenan una página y media, no se trata de un trabajo de arquitectura. Apenas hay unos apuntes sobre personajes, pero prácticamente todo estaba en su cabeza a medida que iba escribiendo. Y terminó la novela en un año, sin dudas ni desvíos. Su claridad y determinación era extraordinaria.
-¿El tono de la película fue muy complicado de conseguir?
-Busqué un tono principalmente oscuro y cruel, pero también debía ser energético y sentimental. Pensé que la cadencia de la película debía ser algo lenta, al menos en comparación con los cánones hollywoodenses. Pero también tienes que conseguir que los personajes tengan una sintonía entre ellos, que no parezcan salidos de películas distintas, y que, a su modo, todos sean carismáticos. Que los héros tengan tanta fuerza y tanto interés como los villanos, como mi personaje preferido que es Mr. Jaggers.
-Su final es algo distinto al de la novela
-Dickens escribió dos finales y David Lean aportó un tercer final, y lo que yo quería era encontrar un término medio entre todos. Creo que la clave es la ambigüedad o, más bien, la necesidad de mantener el tono del relato, que principalmente es una historia sobre víctimas, pero sin renunciar a cierta esperanza.
jueves, 21 de febrero de 2013
Como Mentalizar a Los Deportistas
Aguirre: "Dirigir al Espanyol, un lujo"
Javier Aguirre confiesa que la fortaleza mental del grupo es la base del éxito.
Ganada la permanencia no le regatearán su renovación por una temporada
Rogelio RománJefe de sección | Espanyol
Rogelio Román 21/02/2013 08:18
El éxito ha sorprendido a la propia empresa. Pocos en el Consejo del Espanyol esperaban que la apuesta por Javier Aguirre saliera tan redonda. Pero los números están claros: 22 puntos sobre 33, a once sobre la zona de descenso (primera premisa a sortear) y a igual distancia de los ansiados 42 que certifican la permanencia. Las voces en el vestuario hablan de que el panorama ha cambiado radicalmente.
Los jugadores se sienten contentos con el técnico mexicano, y él con ellos. "Hoy por hoy es un lujo estar en este club, dirigir a estos jugadores", dijo Aguirre al espacio deportivo Planeta América. El técnico acaba compromiso al finalizar la Liga. Y si bien en el club no han tomado decisión sobre su continuidad, nadie se atreverá a regatearle al menos otra campaña más. Aguirre, obvio, tomará también la palabra cuando llegue ese momento.
Por ahora, la comunión es total con el técnico. "El equipo se ha ensamblado, se ha equilibrado y emocionalmente está muy fuerte", advirtió Aguirre a preguntas del 'Mono' Montoya y Pablo López, conductores del programa Planeta América, sobre la receta mágica que ha emplado para reflotar al Espanyol.
"El compromiso y la calidad ya estaban. Pero a mi juicio el equipo necesitaba de un poco de fortaleza mental. Descansaba en cuatro o cinco jugadores jóvenes muy buenos. Pero en aquellas circunstancias (cuando lo cogió dos meses atrás) necesitaba de la experiencia de unos veteranos (Simao, Capdevila, Colotto...) que, por lo que fuera, no estaban jugando asíduamente: entre ellos y el complemento de los jóvenes, lo estamos tirando para delante", confesó el técnico.
Destacó la "actitud ejemplar" de Cristian Álvarez, ahora suplente; la "versatilidad" de Joan Verdú. "Es aplicado tácticamente, combativo, con buen juego aéreo", destacó de Stuani, ahora jugando en banda, e incidió en el "gran repertorio" de Sergio García como delantero nato, al que ya le echó el ojo en 2002, cuando llegó a España. Todos ellos, y los jóvenes ("sería muy fuerte no hablar de ellos", bromeó), para hacer un trabajo de matrícula de honor.
Valero felicitó a los pericos e invitó a Javier Aguirre
Valero Rivera, seleccionador nacional de balonmano, estuvo ayer (acompañado por el expresidente Ramón Condal) en la Ciutat Esportiva Dani Jarque con el fin de conocer a Javier Aguirre y saber sus métodos de trabajo. Después de presenciar la sesión, saludó al técnico mexicano, felicitándole por su trabajo e invitándole al Clínic de entrenadores de fútbol que anualmente organiza en Lanzarote. Además, en una conferencia que realizará próximamente pondrá de ejemplo la labor que 'El Vasco' está realizando al frente de la primera plantilla perica.
"Lo que está haciendo con el equipo tiene mucho mérito. A nivel de motivación, su trabajo al frente del grupo es inmejorable", dijo Valero. El reciente campeón del mundo se mostró muy agradecido por el trato recibido en las instalaciones deportivas del Espanyol. "Aguirre me ha recibido de forma maravillosa y me ha permitido hablar con los jugadores", comentó. Al finalizar el entrenamiento, la plantilla se fotografió con Valero Rivera sobre el césped del campo
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miércoles, 20 de febrero de 2013
Que hacer para ser Escritor
5 REQUISITOS PARA SER UN ESCRITOR PROFESIONAL (18/02/2013)
Feliz lunes a tod@s,
La semana pasada os prometí un pentálogo para quien desee vivir de la escritura y ya está hecho. Lo he reducido finalmente a 5 grandes puntos:
1. REDACTAR SIN FALTAS DE ORTOGRAFÍA NI ERRORES DE PUNTUACIÓN. Parece una obviedad, pero muchos textos de autores que aspiran a ser publicados no pasarían un examen de lengua de bachillerato. Si un editor encuentra faltas en vuestro libro lo descartará inmediatamente, y lo mismo sucederá si no sabéis distinguir la coma del punto. El primer requisito para que os paguen por escribir es que la editorial no necesite corregir vuestros errores. El texto tiene que estar impecable.
2. LOGRAR UN ESTILO FLUÍDO Y FUNCIONAL. Quien escriba de manera barroca y alambicada ya puede despedirse de lograr un contrato editorial. La sobredosis de adjetivos, las frases y párrafos largos y cargados de subordinadas, las palabras rebuscadas no son para un editor signo de pericia literaria sino de todo lo contrario. Se considera un estilo propio de principiante. Al escritor profesional se le exigen frases más bien cortas, las palabras y adjetivos justos, un estilo neutro, fácil y agradable de leer. En esta industria, ser pretencioso se paga -literalmente y literariamente- con la autopublicación.
3. ADAPTARSE A LAS EDITORIALES. Un error que cometen muchos autores principiantes es escribir aquello que les viene en gana y mandarlo a una editorial sin conocer a fondo lo que publican. Así es prácticamente imposible que les encaje, porque la estrategia tiene que ser a la inversa: primero hay que ver qué publica un sello y luego escribir algo que se ajuste a lo que están buscando. Suena poco poético, pero estamos hablando de algo que al fin y al cabo es un trabajo.
4. OLVIDARSE DEL PREMIO NOBEL. Los delirios de grandeza no ayudan precisamente a abrirse camino en el mundo de las editoriales. Los profesionales del sector huyen de los autores que creen ser Shakespeare y valoran en cambio que seas humilde, adaptable y trabajador. El escritor profesional aparca su ego y se pone al servicio de lo que piden los lectores a través de las editoriales. No le importa escribir ideas de otros o incluso redactar para una firma que no es la suya en la portada del libro. Insisto: es un trabajo.
5. ESTAR DISPUESTO A ESCRIBIR CUALQUIER COSA. Para llegar a vivir de la escritura hay que sumar muchos ingresos pequeños y medianos. Por eso pocas veces podrás escribir esa novela que tienes en mente. Es más probable que te contraten para redactar obras divulgativas, libros de texto o, con suerte, la imitación de una novela que esté funcionando mucho ahora mismo, como las Sombras de Grey. Eso hay que combinarlo con tareas de negro literario, traducciones, correcciones y lo que se ponga por delante. Horario de sol a sol, noches incluidas, de lunes a domingo.
Si os seduce este plan de vida y tenéis facilidad para escribir, podéis llegar a vivir de esto. Ahora, mi consejo es que, si amáis la literatura, consigáis primero un buen trabajo. Con vuestras necesidades ya cubiertas, podréis dedicar vuestro tiempo libre a escribir la novela que os apetezca, sin presiones de ningún tipo. A fin de cuentas, con la edición digital ya no hay que pasar por las exigencias de las editoriales. La elección es vuestra.
Espero que esta modesta carta de navegación editorial os sea útil.
Con cariño,
Francesc
lunes, 4 de febrero de 2013
Las Razones por las que nos ponemos a escribir.
Hay muchas
John Gardner es un escritor norteamericano, mucho más conocido como crítico y, sobre todo como profesor de literatura creativa, tema sobre el que ha publicado varios libros.
Sin duda es cierto que lo que salva al escritor la mitad de las veces es la locura que reina en su corrillo. Parte de quiénes lo componen son necios:... jóvenes inocentes que todavía no han pasado por la experiencia de valorar ninguna otra cosa que no sea escribir, y fanáticos que, tras haber sopesado otras posibilidades, han llegado a la conclusión de que escribir es lo único que merece la pena hacer con el cerebro. Otros son escritores natos: gente que valora otras actividades, pero que no tiene deseos de hacer otra cosa que no sea escribir.
En todo grupo de escritores hay algunos que están por esnobismo: escribir o simplemente tratarse con quiénes escriben les hace sentirse superiores. Otros están (a pesar de su tal vez escaso talento), porque creen que ser escritor es romántico. Sean cuáles fueren las razones de cada uno de esos subgrupos, juntos forman un grupo que ayuda al joven escritor a olvidar sus dudas. Independientemente de la calidad del profesor, el joven escritor puede estar seguro de que todos los antes mencionados, prestarán mucha atención a lo que haga. El joven escritor escribe, se siente inseguro respecto a lo que ha hecho y recibe elogios o, como mínimo, críticas constructivas -o incluso destructivas- pero al menos provienen de gente que tiene el mismo interés en escribir que él.
(...) Así pues, la primera ventaja de los talleres de literatura es que en ellos el escritor no sólo deja de creerse anormal, sino que se siente virtuoso. En un grupo compuesto exclusivamente por escritores, casi no se habla de nada más que de escribir. Hablar de literatura, aunque los contertulios sean mediocres, produce emoción. Te olvidas de que no te consideras bueno y te entran ganas de abandonar la reunión y de volver a casa para escribir. Y es el mero acto de escribir, más que ninguna otra cosa, lo que hace al escritor.
Por el contrario, el escritor que evita asistir a los talleres de literatura (o cualquier otra actividad que congregue escritores) probablemente añade dificultades a su tarea. Es fácil dejarse engañar por la leyenda de, pongamos, Jack London, e imaginarse que la mejor manera de hacerse escritor es siendo marino o leñador. Jack London vivió en una época en que los escritores eran héroes populares, cosa que no son ahora, y en la que la técnica no era tan importante como lo es actualmente. Y si bien no hay duda de que fue un hombre noble y trágico, también es cierto que era más bien malo como escritor. Unos cuantos buenos profesores le hubieran venido muy bien. Hemingway dijo en cierta ocasión que "la manera de hacerse escritor es lanzarse al mundo y escribir". Pero resulta que su manera de hacerlo fue irse a Paris, donde vivían muchos de los grandes escritores, y estudiar con la teórica más importante de su época: Gertrude Stein. Casi todos los grande escritores han estado relacionados con un "grupo" o "dinastía literaria". Así pues, por razones psicológicas, si no por otras, hasta un mal taller sirve para algo.
Sin duda es cierto que lo que salva al escritor la mitad de las veces es la locura que reina en su corrillo. Parte de quiénes lo componen son necios:... jóvenes inocentes que todavía no han pasado por la experiencia de valorar ninguna otra cosa que no sea escribir, y fanáticos que, tras haber sopesado otras posibilidades, han llegado a la conclusión de que escribir es lo único que merece la pena hacer con el cerebro. Otros son escritores natos: gente que valora otras actividades, pero que no tiene deseos de hacer otra cosa que no sea escribir.
En todo grupo de escritores hay algunos que están por esnobismo: escribir o simplemente tratarse con quiénes escriben les hace sentirse superiores. Otros están (a pesar de su tal vez escaso talento), porque creen que ser escritor es romántico. Sean cuáles fueren las razones de cada uno de esos subgrupos, juntos forman un grupo que ayuda al joven escritor a olvidar sus dudas. Independientemente de la calidad del profesor, el joven escritor puede estar seguro de que todos los antes mencionados, prestarán mucha atención a lo que haga. El joven escritor escribe, se siente inseguro respecto a lo que ha hecho y recibe elogios o, como mínimo, críticas constructivas -o incluso destructivas- pero al menos provienen de gente que tiene el mismo interés en escribir que él.
(...) Así pues, la primera ventaja de los talleres de literatura es que en ellos el escritor no sólo deja de creerse anormal, sino que se siente virtuoso. En un grupo compuesto exclusivamente por escritores, casi no se habla de nada más que de escribir. Hablar de literatura, aunque los contertulios sean mediocres, produce emoción. Te olvidas de que no te consideras bueno y te entran ganas de abandonar la reunión y de volver a casa para escribir. Y es el mero acto de escribir, más que ninguna otra cosa, lo que hace al escritor.
Por el contrario, el escritor que evita asistir a los talleres de literatura (o cualquier otra actividad que congregue escritores) probablemente añade dificultades a su tarea. Es fácil dejarse engañar por la leyenda de, pongamos, Jack London, e imaginarse que la mejor manera de hacerse escritor es siendo marino o leñador. Jack London vivió en una época en que los escritores eran héroes populares, cosa que no son ahora, y en la que la técnica no era tan importante como lo es actualmente. Y si bien no hay duda de que fue un hombre noble y trágico, también es cierto que era más bien malo como escritor. Unos cuantos buenos profesores le hubieran venido muy bien. Hemingway dijo en cierta ocasión que "la manera de hacerse escritor es lanzarse al mundo y escribir". Pero resulta que su manera de hacerlo fue irse a Paris, donde vivían muchos de los grandes escritores, y estudiar con la teórica más importante de su época: Gertrude Stein. Casi todos los grande escritores han estado relacionados con un "grupo" o "dinastía literaria". Así pues, por razones psicológicas, si no por otras, hasta un mal taller sirve para algo.
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