martes, 28 de agosto de 2012
2 Anécdota de escritores
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Diez curiosas anécdotas de famosos escritores (2)
12 abril 2012
Tras la buena acogida de la entrada sobre “Diez curiosas anécdotas de famosos escritores (1)” que publiqué hace un par de semanas, de la serie de post sobre diferentes colectivos de personajes famosos (filósofos, matemáticos, pintores , físicos, monarcas y políticos 1 y 2), hoy traigo la segunda parte dedicada a los escritores.
Espero que sean de vuestro agrado, tal y como lo han sido las anteriores.
Durante sus años de juventud y debido a un grave apuro económico familiar, el poeta y posteriormente cronista de la Villa de Madrid, Emilio Carrere entró a trabajar en el Tribunal de cuentas por recomendación de su padre (del que era hijo ilegítimo).
Carrere nunca destacó por su amor al trabajo administrativo, lo que lo llevó a ser impuntual a la hora de entrar a trabajar.
Cierto día fue llamado al despacho de su jefe inmediato que le dijo:
-Mire usted, Carrere, con esa manía de retrasarse, va a llegar un momento en el que se presentará usted todos los días al día siguiente
Conocida fue la relación amorosa que hubo entre Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós, pero también de dominio público la enemistad que llegaron a profesarse ambos.
En cierta ocasión, siendo ya mayores se encontraron accidentalmente en unas escaleras. Él subía jadeante y ella empezó a bajarla.
Mientras se cruzaban ella le espetó:
-Adiós, viejo chocho
Pero tal y como lo soltó se dio cuenta que le había puesto en bandeja una magistral contestación a una de las mentes más brillantes de la literatura. Pardo Bazán aceleró el pasó escaleras abajo, pero le dio tiempo a escuchar la réplica de su viejo e íntimo enemigo:
-Adiós, chocho viejo
Tristan Bernard acudió a la representación de una comedia suya en un pequeño pueblo francés.
El primer actor se inventó tanto texto que cuando al final de la obra se encontró con el autor, se disculpó diciendo:
-Ha de perdonar si cambié algunas cosas. Es que no he tenido tiempo de aprenderme el papel.
-¿Perdonar? ¡Si me ha encantado!- dijo Bernard –Le ruego me dé por escrito todo lo que ha cambiado. Es que me piden una comedia en París. No tengo ninguna y les daría esta. Es imposible reconocerla.
El Premio Nobel de literatura, John Steinbeck acudió al otorrino aquejado de una sinusitis.
Tras un tiempo de tratamiento el médico le comentó al ver su recuperación:
-Estupendo, ahora usted podrá hablar bien de nuevo.
-Yo no hablo doctor, yo gruño- le espetó el escritor.
-Pues a partir de ahora, podrá usted gruñir mucho mejor, no lo dude.
Ramón de Campoamor recibió en cierta ocasión una invitación para acudir a comer a casa de, el entonces presidente del Gobierno español, Antonio Cánovas del Castillo.
El poeta no podía asistir y para excusarse le envió una nota de disculpa al anfitrión que finalizaba de la siguiente manera:
«Recuerdos a don Antonio, a quienes unos envidian el talento, otros la casa y todos la mujer»
El político y escritor gaditano del siglo XIX, Antonio Alcalá Galiano se encontró con una conocida a la que no veía desde hacía más de veinte años y ésta le espetó:
-Don Antonio, le encuentro muy viejo.
Él la observó y contestó:
-Tampoco usted está más joven. Le ocurre lo que a los que se embarcan por vez primera: que cuando el barco comienza su singladura les parece que es la tierra la que se va de ellos, y que ellos no se mueven.
John Wilmot, 2º Conde de Rochester era conocido por ser un escritor satírico, escéptico y cínico. Sus comentarios irónicos era algo que divertía a los que le rodeaban.
En cierta ocasión dijo:
-Antes de casarme tenía seis teorías sobre cómo educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ninguna teoría.
En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo:
-¿En su país todavía hay caníbales?
-Ya no, - contestó Borges -nos los comimos a todos.
El escritor Franz Kafka acudió una tarde a visitar a un amigo pero, sin querer, al llegar despertó al padre de éste, que dormía en un diván.
Con los brazos en alto, como para disculparse, atravesó la estancia de puntillas, susurrándole al anciano:
-Perdone, considéreme un sueño.
El escritor noruego Knut Hamsun (Nobel de Literatura en 1920) visitó París por primera vez en 1894.
Al volver a casa, y antes de que empezara a explicar sus aventuras, le preguntaron:
-¿Tuviste algún problema con tu francés?
-No- replicó él -pero los franceses sí.
Anecdotas sobre Escritores
Diez curiosas anécdotas de famosos escritores (1)
27 marzo 2012
Tras varias semanas sin traer ninguna entrada sobre curiosas anécdotas que empecé a publicar hace meses atrás y que estaban protagonizadas por diferentes colectivos de personajes famosos (filósofos, matemáticos, pintores , físicos, monarcas y políticos 1 y 2), hoy le toca el turno al gremio de los escritores.
Espero que sean de vuestro agrado, tal y como lo han sido las anteriores.
Nada más conocerse que le habían concedido el premio Nobel de literatura, un periodista le preguntó a Camilo José Cela:
-¿Le ha sorprendido ganar el premio Nobel de Literatura?
-Muchísimo, sobre todo porque me esperaba el de Física
El polifacético escritor, periodista y activista político de origen húngaro, Arthur Koestler no entendía la necesidad de algunas personas de conocer personalmente a sus ídolos
Cierto día, tras ser saludado fervientemente por un admirador, Koestler comentó:
- Es como si te gusta el foie y ansías saludar personalmente a la oca
Recibió Jacinto Benavente la visita de un conocido suyo, el cual no tenía gran éxito como dramaturgo.
Durante el recorrido por la casa, el invitado quedó asombrado por la amplia biblioteca que poseía el premio Nobel y exclamó:
- ¡Vaya don Jacinto! Con tantos libros ya se pueden escribir buenas comedias
Benavente le respondió agudamente:
-Pues adelante, amigo mío, están a su disposición
Siendo profesor de Filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires, Jorge Luis Borges le pidió a una alumna su opinión sobre la obra de William Shakespeare. Ésta contestó:
-Me aburre
Pero al instante puntualizó:
-Al menos lo que ha escrito hasta ahora
Borges, sin alterarse, le respondió:
- Tal vez Shakespeare todavía no escribió para vos. A lo mejor dentro de cinco años lo hace
En cierta ocasión, Patrick (el hijo de Ernest Hermingway) le dio a su padre un manuscrito y le pidió que se lo corrigiese
Poco después, se lo devolvió, pero Patrick parecía contrariado:
-¡Sólo me has cambiado una palabra!- le recriminó, como quien no hace bien su trabajo
-Si es la palabra correcta es más que suficiente- replicó Hermingway
Cuando el rey Alfonso XIII le otorgó a Miguel de Unamuno la Gran Cruz de Alfonso X Sabio, el escritor comentó:
-Me honra, Majestad, recibir esta cruz que tanto merezco
El monarca le contestó:
-¡Qué curioso! En general, la mayoría de los galardonados aseguran que no se la merecen
A lo que el escritor replicó al Rey:
-Señor, en el caso de los otros, efectivamente no se la merecían
Alejandro Dumas (padre), tras publicar el libro titulado “El vacío doloroso”, fue visitado por un amigo que le dijo:
- Es un título sin sentido. El vacío no puede ser doloroso
-¿Que no? ¡Cómo se ve que nunca os ha dolido la cabeza, amigo mío!
En uno de sus viajes en tren por EEUU, Mark Twain se topó con el revisor y no dio con el billete. Tas una larga espera, con el escritor rebuscando por todos sus bolsillos, el hombre le dijo:
-Ya sé que usted es el autor de “Tom Sawyer”, así que no se moleste, estoy seguro de que ha extraviado el billete
Pero Twain seguía buscando y el revisor insistiendo en que no hacía falta, hasta que le confesó:
-Es que, si no lo encuentro, no sé dónde debo bajarme
Durante una de sus habituales tertulias literarias, Jacinto Benavente decía grandes elogios de Ramón María del Valle-Inclán, del que decía que era uno de los más valiosos escritores que tenía España.
-Pues don Ramón- le interrumpe uno de los contertulios –no opina lo mismo de usted
Benavente replicó inmediatamente con su característica agudeza verbal:
-A lo mejor estamos equivocados los dos
Arthur Miller se encontraba sentado en un bar tomando una copa, cuando fue abordado por un hombre elegantemente vestido que le preguntó:
-¿No eres tú Arthur Miller?
-Sí, lo soy ¿por qué?
-¿No te acuerdas de mí?
-Tu cara me resulta familiar, pero…
-Soy tu viejo amigo Sam. Estudiamos juntos en secundaria…
-Me temo que…
-La vida me ha ido bien. Poseo unos grandes almacenes ¿A qué te has dedicado tú?
-Bueno, yo….a escribir
-¿Y qué escribes?
-Obras de teatro, sobre todo
-¿Alguna vez te han producido alguna?
-Sí, alguna
-Dime el título, a ver si la conozco
-Bueno… ¿tal vez has oído hablar de “Muerte de un viajante”?
El hombre quedó perplejo con la boca abierta. Su rostro palideció y quedó por un momento si habla. Un rato después preguntó:
-¿No serás tú el Arthur Miller escritor?
domingo, 26 de agosto de 2012
Cada Gota de tu vida de YOLANDA SAENZ de TEJADA
La poetisa Yolanda Sáenz de Tejada se pasa a la novela con esta obra de tintes eróticos en la que pretende demostrar al lector que es imposible adivinar el lugar al que sus "pensamientos y acciones pueden llevarlo", señala la autora en una entrevista con Efe.
La categoría "porno para mamás" es el último invento en literatura femenina y se refiere a obras subidas de tono dirigidas a lectoras entre los 35 y los 45 años, un grupo de la población que se "desnuda más a la hora de hablar de sexo", asegura Saenz de Tejada, a quien le encanta la etiqueta.
"Cada gota de tu vida" (Alienta) tiene un aire a "Sexo a Nueva York" aunque está ubicado en Sevilla, donde Alicia, Carmen, Marta y Lavinia trabajan para una gran empresa de trabajo temporal en distintos cargos de responsabilidad.
Cada primer jueves de mes quedan para contarse su vida mientras cenan y se van de copas. Una de estas citas, Carmen decide proponer a sus amigas un juego sexual en el que tengan la posibilidad de poner a prueba su "yo oculto" y experimenten los límites de su cotidianeidad.
Sáenz de Tejada explica que utilizó esta fórmula para hablar de sexo pero de un modo "divertido" y con "sofisticación", teniendo además la posibilidad de hablar de las emociones de cada personaje.
"Cada gota de tu vida" es un libro en el que las mujeres encontrarán una lección para ver su día a día de otro modo, según su autora, quien no descarta como lector a los hombres, ya que atisbarán al género femenino "desde dentro".
Así, Sáenz de Tejada no quería "hablar de mujeres ideales" sino de "mujeres reales" con vidas que no son perfectas y que tienen problemas, y que pueden encontrar en el erotismo una herramienta para que su vida tenga "mucha más libertad".
La novela tardó tres años en gestarse, y combina prosa con poesía e ilustraciones: un formato ideal para tejer los pasajes inspirados en la sensualidad y el sexo con la descripción de las emociones de los personajes, señala.
A través de esta fórmula, ha tratado de huir de la frivolidad y aborda cada escena de sexo de una manera natural y "sin recovecos": "Trabajar el erotismo de una forma elegante es muy difícil pero muy hermoso".
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