jueves, 7 de septiembre de 2017

José Castaño Rubiales

Peluquero de profesión, escritor por afición, vocal fundador de la Asociación “Obispo Rafael Bellido”, católico y cofrade siempre en ejercicio, José Castaño Rubiales se define como “humanista” desde su concepto cristiano de la vida
—¿En qué se encuentra liado ahora?
—Si le digo en todo lo que estoy liado no terminamos la entrevista. 
—¿Si le pregunto por sus temas literarios, por sus libros?
Y es que Pepe Castaño, como le conoce todo Jerez, lleva ya siete libros publicados. El primero, en el año 83, ‘La psicoestética’ ha sido traducido a cinco idiomas; el segundo fue ‘Estudio psicoestético de personajes jerezanos’, al que siguieron ‘Éteres’, ‘Historia y Leyenda de la Cartuja de Jerez’, ‘Cien años del comedor del Salvador’, la biografía autorizada de Antonio Torrent y ‘Estudio sociológico de las cofradías jerezanas en el siglo XVI’. Jubilado desde hace ocho años de su profesión de peluquero, donde fue un adelantado, es vocal fundador de la Asociación Rafael Bellido que se fundó, precisamente, con los beneficios que reportó el libro sobre La Cartuja jerezana y cuya misión es  dotar diariamente de pan a los pobres de Jerez “aunque a veces no puede ser todos los días. Llevamos pan al comedor del Salvador, Hermanas de la Cruz, Santa Caridad, Siloé, Hogar de La Salle, Hermanitas de los Pobres que ahora están en El Puerto”; cofrade de la Hermandad del Nazareno “en la reserva activa” y guía de lo jerezano desde su atalaya de la Alameda Cristina “es mi habitat, la oficina de la Asociación  Rafael Bellido es una mesa del Bar Cristina” y, entre otras muchas cosas, contertulio radiofónico “aunque de la última tertulia  me echaron, quizá por hablar claro”. Como claro tiene su devenir literario...    
—Me he vuelto un vicioso de escribir. Intento dedicar la mañana a una serie de actividades y por la tarde a estudiar, investigar y escribir. Ahora mismo tengo entre manos tres o cuatro cosas. 
—Uno de ellas, creo, es sobre los ricos y los pobres de Jerez. 
—Le he puesto el título “Jerez entre la grandeza y la pobreza”. Arranco desde la noche de los tiempos y termino prácticamente en el día de hoy. Es un trabajo muy arduo. Hablo, en primer lugar, de cómo influye el clima entre los que nacemos en esta zona de Andalucía. Estamos muy condicionados por el clima, nuestra forma de vivir, nuestra idiosincrasia y hago un estudio sobre las consecuencias que el clima ha tenido históricamente sobre nosotros. Y es que han cambiado muchas cosas, pero nosotros somos los mismos que hace seiscientos o setecientos años. Hemos cambiado la burra por la bicicleta y la bicicleta por el coche y así sucesivamente. Jerez es un manantial de riqueza en la historia del medioevo español. La importancia que tuvo en la reconquista y demás nos llevó a ser un pueblo muy rico y, a la vez, muy pobre a veces porque no supimos mantener lo que teníamos. Hago en el libro un desmenuzado, con opiniones muy personales de lo que yo entiendo que ha sido lo bueno o lo menos positivo para el conjunto de la sociedad. Hago un recorrido muy interesante que llega hasta los sigilos XVII y XVIII que es cuando empieza el desembarco de los bodegueros a nuestra zona y a finales del XVIII y comienzos del XIX cuando empieza el movimiento del campesinado, los asaltos, la mano negra...hasta llegar al día de la fecha. Es un trabajo  que lo tenía bien enganchado pero me he dado cuenta que había que darle otra forma a la escritura, no al contenido, y me está costando muchísimo trabajo construir el puzzle, poner cada cosa en su sitio. Pero estoy muy ilusionado porque, sin ánimo de ser escritor, que no lo soy, soy aficionado,  a ese libro le va a pasar igual que al de La Cartuja que no hay un solo ejemplar ni en librerías ni en ningún sitio. Es para los no iniciados, para la gente joven que desconoce mucho de nuestras raíces. 
—-¿Cuándo llegan los bodegueros es cuando se produce el desequilibrio social tan enorme en Jerez?  
—No,no. Cuando la reconquista en el siglo XIII se repuebla la ciudad con la gente que traía el Rey, que impuso un sistema de nobleza y feudo que hizo una división entre el rico, rico y el pobre, pobre. Con la llegada de la democracia se ha igualado más el nivel, aunque eso no quiere decir que se haya perdido la nobleza en Jerez como mucha gente cree, La nobleza en Jerez sigue existiendo, lo que pasa es que está apartada porque no le interesa encontrarse con el ambiente de la calle.  
—La falta de clase media ha sido una constante en este ciudad.     
—Digamos que nació en los años 60 y 70 especialmente cuando empieza a venir gente de fuera, como los que llegaron con la implantación de las Azucareras. Trabajaban sus horas y les daba igual tomarse una copa en Los Cisnes o en La Española, donde la gente de Jerez no quería ir porque entraban los señoritos. Ellos entendían que con su dinero entraban donde les daba la gana y, a partir de ahí, se fue creando un ambiente social... La clase media de mi niñez o de la suya fue de una gente muy sufridora porque no estaban ni con el de abajo ni con el de arriba y le costaba muchísimo trabajo incorporarse en el tejido social de Jerez. Siempre digo que tengo un privilegio que tienen muchos jerezanos. Presumo de que hay muy poca gente que pueda conocer Jerez como lo conozco yo.
—Por su trabajo.
—Usted lo ha dicho. Yo he sido peluquero de toda la nobleza jerezana y de fuera de Jerez y también del barrendero de la esquina. Yo nunca he distinguido entre unos y otros y tengo amistades en todas las partes, tanto con unos como con otros  Eso es muy difícil, pero como en mi profesión se trabajaba mucho a domicilio, yo he tenido mi clientela..., le estoy hablando de cuando tenía quince o dieciséis años...
— Ya 
—Mi clientela estaba en las bodegas, en el Obispado, en el Ayuntamiento y en gente sencilla, noble, encantadora y yo los trataba a todos por igual.    
—¿Le ha hecho el llamado señorito tanto daño a Jerez como se dice?.
—Yo creo que no le han hecho daño a Jerez, le han hecho daño los que se acercaban al señorito y cuando éste salía de la finca  se convertían en auténticos verdugos de la clase obrera. Esto sí que es peligroso como también lo ha sido que el que ha tratado con el obrero en la bodega ha sido otro obrero. El señorito ha tenido una relación efímera con el trabajador, por eso le digo que la gente no conoce a  fondo qué es el señorito de Jerez, tiene una imagen muy estereotipada y extraña de todo esto.  Y  qué ocurre. Aparece un personaje como uno que había, que no había por dónde cogerlo, y cuando se habla del señorito se le pone siempre por delante. Mire usted, al lado de ese había gente muy buena, muy caritativa, muy generosa y muy respetuosa. Hay que ser conscientes de que cuando naces, donde naces y cómo naces te imponen una serie de criterios y de formas. Yo puedo hablar de ello porque he conocido a una parte y otra.
—Pero el obrero en Jerez siempre ha estado muy mal pagado.           
—Sí, pero es que en Jerez hemos tenido una serie de fases que analizo en el libro. No hemos tenido una Universidad nunca porque decían que hacía falta tener carne de cañón para trabajar en los campos y ahora en el siglo XXI hemos sacado la Universidad a pellizcos después de 40 ó 50 años dándole más dinero que nadie al Estado, porque no ha habido ciudad alguna en España que haya pagado en los momentos claves más impuestos al erario público, de la riqueza que generaban los obreros y los empresarios. Aquí hay una equivocación. Para que un obrero gane dinero tiene que trabajar y para que lo gane el empresario tiene que estar con los obreros. Hay que llegar a un acuerdo y nunca se quiso llegar porque se ha estado a un lado o al otro y ha habido mucha gente que se ha aprovechado de las circunstancias, y siempre se ha roto por el lado del obrero, para congraciarse con el señorito que era el que le iba a dar las perras. En política ha pasado igual, gente que ha sido político y yo lo he visto por calle Larga con la camisa azul y hace poco estaba en los mítines del PSOE. La relación obrero-patrono es espinosa, complicada y estará en el libro. Y es que gozo de la ventaja de no tener adscripción política alguna. Me gustan las humanidades, me gusta las relaciones con las personas sin mirar si tiene cartera o está tieso 
—No está condicionado
—Mis ideas son mías. Lo que digo son cosas mías. No escribo fijándome en lo que publicó El Guadalete o La Voz del Sur, sino que escribo con mis conocimientos, con mis 57 años de trabajo y mis relaciones con esa sociedad con la que he tenido que tratar.    
—Y a usted que bucea constantemente en los libros, que se ha pateado Jerez, ¿no le da pena cómo está ahora mismo Jerez, el tejido social e industrial?
—Es que, mire, los jerezanos somos malos con nosotros mismos, porque no hemos sabido ponernos, en los momentos claves de la historia, en el sitio que nos correspondía. Yo sufro a diario cuando paseo por la calle Larga y veo, a las doce de la mañana, a la gente tomando cerveza o tinto de verano. Eso es una canallada, es una traición a la ciudad y a los intereses de los obreros, de los trabajadores  y, en ese orden, todo.  
—Todo lo que ha perdido la ciudad.
—Todo lo que hemos perdido. Solo hablamos cuando salimos a la calle y roneamos cuando no nos conoce nadie, pero cuando hay que decir las cosas por derecho...Cuántas cosas se han perdido en estos años, quién levanta la voz en este pueblo, quién dice algo. La gente se siente condicionada por sus intereses no por los de los demás. Aquí se habla de muchas cosas, de mucha sociedad, de estudios sociológicos, de solidaridad pero después hay que darle a la gente su sitio. Hay mucho humo.     
—¿Ese humo no se puede ver viciado porque estamos acostumbrados a que la nobleza tire de nosotros? 
—No es así. La nobleza, en realidad, no sabe, no contesta. Ellos viven en su ambiente y han tenido sus gentes, sus criados, los que les han trabajado y esos son los que han tratado con el obrero y cuando ha habido que cuidar al obrero y prepararlo social o laboralmente, como usted quiera, resulta que se ha vuelto más señorito que los otros. Yo tengo anécdotas de cuando era joven que me han servido para analizar mucho más cuál es nuestro sentimiento social y me acerco mucho más en mi compromiso humano, que no religioso, que también lo soy, al que no tiene nada porque sé que no tiene y no estoy a su lado porque me vaya a dar algo.    
—¿La caridad de la nobleza no era  interesada?
—Ha habido de todo. Hace poco ha fallecido un señor en Jerez  que la gente se pondría las manos en la cabeza si supiese el dinero que ha dado a Jerez    
—Sí, Carlos....
—No quiero dar nombres, pero usted sabe por dónde voy. Nadie sabe lo que ha hecho. Yo en el libro que escribí sobre La Cartuja ya expuse que los cartujos dieron mucho dinero a Jerez cuando la gente decían que lo que hacían era rezar, vivir muy bien. Y no sabían cómo quitaban el hambre en el siglo XVI porque el beato Juan Grande, que estaba en San Juan de Letrán, iba a pedirles dinero para dar de comer a los pobres. Iba el beato y les decía que Jerez estaba tieso, que la gente estaba tirada en la calle muerta de hambre y ahí estaba la ayuda de los cartujos y, al lado, había gente que hacía otras obras sociales. Las personas estamos condicionadas por nuestro habitat y el que tiene la barriga medio llena no se acuerda del que la tiene vacía. Pero soy más exigente con la gente, como yo, que hemos nacido en una casa humilde, en una casa de vecinos y que después, cuando hemos tenido para compartir con la gente, no le hemos dado a nadie. ¿Dónde estamos? ¿Dónde está ese Jerez que tiene que salir a defender sus intereses. Lo que le he comentado antes de la cerveza y el tinto...,hemos ido destruyendo el tejido social de Jerez, sus vinos, porque tenemos una naturaleza que no la  va a cambiar nadie, ni políticos, ni nadie, pero eso hay que venderlo y si no se vende no sirve para nada. 
— ¿Cuándo va a salir el libro? 
—No lo sé, porque antes quiero publicar otro que ya está escrito y que se llama ‘Mis vivencias taurinas’. Yo he sido peluquero de todas las figuras del toreo. Nací y me crié en el barrio de los toreros y mi jefe, Sebastián, era amigo de los toreros y ganaderos y de ahí, de lo que he vivido desde niño hasta que me he jubilado, he ido acumulando unos conocimientos y unos recuerdos imborrables. Mi último cliente como figura del toreo ha sido El Julio, del que gozo de su amistad y afecto, y, por supuesto, ese jerezano al que yo quiero y admiro enormemente y que se llama Juan José Padilla, por el que rezo todos los días. A ver si este libro lo puedo presentar precio a la Feria de Jerez.   
—¿Será benéfico como los otros?  
—Claro. Me ha dicho hace poco alguien, muy amigo y muy buena gente, “otro libro y otro dinero para Jerez”. Así es  y me dijo que qué hago yo con el dinero y le he comentado que se lo diga a mi mujer, que como tenemos tantas trampas... 
—¿También será a beneficio de la Asociación Rafael Bellido?.
—Sí, tengo que estar muy al tanto de la Asociación porque debemos de seguir la obra de don Rafael y tenemos muchas dificultades para llegar a fin de mes y dar el pan a todas las asociaciones que antes le comenté.    
—¿Don Rafael marcó un antes y un después en el tema de la caridad?  
—Totalmente, totalmente. Don Rafael era la anarquía pura, mandaba a un necesitado a Cáritas y cuando volvía le daba dinero otra vez. A veces llegó a su casa con los zapatos rotos porque se los había cambiado a un pobre... 
—Lo mencionó usted en su pregón de Semana Santa
—Es que era un obispo que llegaba el día 25 y Juanita, su hermana, no tenía para poner de comer, porque tenía el bolsillo roto. Su imagen cada día está más efervescente en la mente de los pobres. Cáritas es la Iglesia, pero Juan de los Ríos cogió el testigo de lo que quería el Obispo. No quiero decir que los demás no lo hagan, a lo mejor van en otra sintonía y hacen sus cosas, que lo sé, pero don Rafael era muy especial y había que conocerlo muy profundamente para ver el halo de santidad que tenía.   
Adelantado en su tiempo en la  peluquería, aunque para ello se recorrió media Europa, no se considera “un hombre bueno, sino una persona que tengo inquietudes,quizá porque de niño haya pasado mucha hambre”, no entiende a los que tienen y no dan. Es Pepe Castaño, un jerezano de los que ya quedan pocos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Filosofía de John Locke Ensayo sobre el entendimiento humano Locke (1690

Filosofía de John Locke Ensayo sobre el entendimiento humano Locke (1632-1704) INTRODUCCIÓN Carta dedicatoria Epístola al lector LIBRO I: DE LAS NOCIONES INNATAS Introducción Capítulo 1: No hay principios innatos Capítulo 2: No hay principios prácticos innatos Capítulo 3: Consideraciones relativas a los principios innatos tanto especulativos como prácticos LIBRO II: ACERCA DE LAS IDEAS Capítulo 1: De las ideas en general Capítulo 2: De las ideas simples Capítulo 3: De las ideas provenientes de un solo sentido Capítulo 4: De la solidez Capítulo 5: De las ideas que provienen de los diferentes sentidos Capítulo 6: De las ideas simples que provienen de la reflexión Capítulo 7: De las ideas simples que provienen de la sensación y de la reflexión Capítulo 8: Otras consideraciones sobre nuestras ideas simples Capítulo 9: Acerca de la percepción Capítulo 10: Acerca de la retentiva Capítulo 11: Acerca del discernir y de otras operaciones de la mente Capítulo 12: Acerca de las ideas complejas Capitulo 13: Ideas complejas de los modos simples, y, primero, de los modos simples de la idea de espacio Capítulo 14: Acerca de la idea de duración y de sus modos simples Capítulo 15: Ideas de duración y expansión consideradas juntas Capítulo 16: Idea del número Capítulo 17: Acerca de la infinitud Capítulo 18: Otros modos simples Capítulo 19: De los modos de pensamiento Capítulo 20: De los modos de placer y de dolor Capítulo 21: Acerca de la potencia Capítulo 22: Acerca de los modos mixtos Capítulo 23: Sobre nuestras ideas complejas de sustancias Capitulo 24: Acerca de las ideas colectivas de las sustancias Capítulo 25: De la Relación Capítulo 26: De la causa y del efecto y de otras relaciones Capítulo 27: Acerca de la identidad y de la diversidad Capítulo 28: De otras relaciones Capítulo 29: De las ideas claras y oscuras, distintas y confusas Capítulo 30: De las ideas reales y fantásticas Capítulo 31: De las ideas adecuadas e inadecuadas Capítulo 32: De las ideas verdaderas y falsas Capítulo 33: De la asociación de ideas LIBRO III: DE LAS PALABRAS Capítulo 1: Acerca de las palabras o del lenguaje en general Capítulo 2: Acerca de la significación de las palabras Capítulo 3: De los términos generales Capítulo 4: Acerca de los nombres de las ideas simples Capítulo 5: Acerca de los nombres de los modos mixtos y de las relaciones Capítulo 6: Acerca de los nombres de las sustancias Capítulo 7: Acerca de las partículas Capítulo 8: Acerca de los términos abstractos y de los concretos Capítulo 9: Acerca de la imperfección de las palabras Capítulo 10: Acerca del abuso de las palabras Capítulo 11: De los remedios contra las ya mencionadas imperfecciones y abusos de las palabras LIBRO IV: ACERCA DEL CONOCIMIENTO Y LA PROBABILIDAD Capítulo 1: Acerca del conocimiento en general Capítulo 2: Sobre los grados de nuestro conocimiento Capítulo 3: Acerca del alcance del conocimiento humano Capítulo 4: Acerca de la realidad del conocimiento Capítulo 5: Acerca de la verdad en general Capítulo 6: Acerca de la proposiciones universales, de su verdad y de sus certidumbre Capítulo 7: Acerca de las máximas Capítulo 8: Acerca de las proposiciones frívolas Capítulo 9: Acerca de nuestro conocimiento sobre la existencia Capítulo 10: Acerca de nuestro conocimiento sobre la existencia de Dios Capítulo 11: Acerca de nuestro conocimiento de la existencia de otras cosas Capítulo 12: Acerca del progreso de nuestro conocimiento 

Locke un Gran Innovador en Filosofía Politica

Contrato social es una expresión que se utiliza en la filosofía, la ciencia política y la sociología en alusión a un acuerdo real o hipotético realizado en el interior de un grupo por sus miembros, como por ejemplo el que se adquiere en un Estado en relación a los derechos y deberes del estado y de sus ciudadanos. Se parte de la idea de que todos los miembros del grupo están de acuerdo por voluntad propia con el contrato social, en virtud de lo cual admiten la existencia de unas leyes a las que se someten. El pacto social es una hipótesis explicativa de la autoridad política y del orden social.

Cumplir La Ley Natural

No cree en el Absolutismo

La Idea de Sustancia en Locke

Cada persona otorga a cada Palabra un Significado Muy Distinto.

De acuerdo a una experiencia personal muy distinta.
La Palabra Padre o Madre para cada persona es de un significado muy distinto.
De acuerdo a una experiencia personal muy personal y distinta,



La idea de sustancia

Las ideas de cualidades se presentan a nuestra mente formando grupos en los que suelen aparecer cualidades primarias y secundarias asociadas a la misma experiencia, con pequeñas variaciones, según los momentos, lugares y circunstancias en que tales experiencias se produzcan. Cómo no podemos concebir el modo en que tales ideas puedan subsistir por sí mismas, suponemos existencia de algo, de un sustrato que les sirva de soporte, al que llamamos "sustancia".
...al no imaginarnos de qué manera puedan subsistir por sí mismas esas ideas simples, nos acostumbramos a suponer algún substratum donde subsistan y de donde resultan; el cual, por lo tanto, llamamos substancia.(Ensayo, II, 23)
Ello no quiere decir, sin embargo, que Locke considere que la idea general de sustancia es un simple producto de la imaginación y no tenga existencia real. La idea general de sustancia es el resultado de una inferencia, realizada a partir de la existencia de cualidades que "necesitan" un soporte en el que existir, soporte que permanece desconocido para nosotros, pero cuya existencia y realidad queda suficientemente probada, según Locke, con dicha inferencia, aunque tal idea de "sustancia" no sea ni clara ni distinta.
Junto a la idea general de sustancia encontramos las ideas de sustancias particulares, que resultan de la combinación de ideas simples, mediante las que nos referimos a las cosas particulares como siendo sustancias. Así, por ejemplo, la combinación de ideas simples (forma, tamaño, color, etc) que hallamos en la experiencia la designamos con nombre ("árbol", "mesa", "cosa"...) con el que nos referimos a tal combinación como a una "sustancia".

domingo, 13 de noviembre de 2016

Elipsis se Evita repetir para dar por sobreentendida

Definición de Elipsis:

La Elipsis, Elipse o Construcción Elíptica es una figura retórica que consiste en omitir voluntariamente elementos de la oración que se sobreentienden por el contexto:
  • Lo bueno, si breve, dos veces bueno → se omite el verbo "ser" (Lo bueno, si es breve, es dos veces bueno)
La Elipsis tiene la función de dar un mayor énfasis a la parte de la oración que no se omite a la vez que proporciona a la expresión una mayor fluidezenergía poder sugestivo.

La Elipsis pertenece al grupo de las figuras de dicción. Etimológicamente proviene del griego "élleipsis" (omisión o insuficiencia).

Su uso está muy extendido en el lenguaje corriente: ¿qué tal? (¿qué tal estás? o ¿qué tal te encuentras?).

Es una figura característica del conceptismo barroco de Quevedo y Gracián y que también está muy presente en el Refranero Popular. Por su estructura también es similar a las figuras retóricas de Enumeración Zeugma.
Ejemplos de Elipsis:
  • A enemigo que huye, puente de plata → se omite el verbo "poner" (a enemigo que huye ponedle puente de plata)
    • En abril, aguas mil → se omite el verbo "caer" (en abril caen aguas mil)
      Refranero Popular
    • A los árboles altos los lleva el viento, y a los enamorados el pensamiento
      Cancionero 
      • Con estas y con otras leyes y estatutos
        nos conservamos y vivimos alegres;
        somos señores de los campos, de los sembrados, 
        de las selvas, de los montes, de las fuentes, de los ríos
        los montes nos ofrecen leña de balde, los árboles frutos;
        las viñas uvas.
        • Yo llevaba flores y ellos, el incienso → se omite el verbo "llevar" (yo llevaba las flores y ellos llevaban el incienso)
        • Felix cantaba una canción romántica y sus amigos, (cantaban) unos boleros.
        • Yo llevaba las flores y ellos (llevaban) el incienso.
        • Año de nieves, año de bienes
        Ejercicios de Elipsis:

        Ejercicio 1: Encontrar las tres Elipsis escondidas:
        • cuando tenía hambre no tenía comida y ahora que tengo comida no tengo hambre
        • aquí fue Troya, aquí mi desdicha
        • por una mirada un mundopor una sonrisa un cielopor un beso... ¡Yo no sé qué te diera por un beso!
        • hay algunos que son como los olivos, que solo a palos dan fruto
        • hijo, para descansar es necesario dormir, no pensar, no sentir, no soñar. -Madre, para descansar, morir
        • ¿por qué este inquieto abrasador deseo?
        • es tan corto el tiempo y larga la espera que mientras en ti pienso tú desesperas
        • dientes de marfil
        • yo a pecar, y vos a esperarme; yo a huir de vos, y vos a buscarme

        10 Ejemplos de Anafora

        10 ejemplos de anáforas en la oración:

        1. Ana y Luís son novios, ella es romántica y él un vividor.
        2. Miguel y Linda son músicos, el es Guitarrista y ella Vocalista.
        3. La casa de ventanas grandes, aquella en la que viví, sigue siendo hermosa.
        4. Roberto Cáceres, quien ganara una medalla olímpica, es ahora entrenador.
        5. El chavo del ocho, aquél gran personaje mexicano, sigue siendo visto por televisión
        6. Luisa Robles, aquella que fuera mi amiga, esta gravemente enferma.
        7. La computadora del escritorio, esa gran herramienta soluciono mi trabajo.
        8. El Motor de mi bote, ese gran mecanismo vale su peso en oro.
        9. Tu Reloj siempre exacto, aquel del mecanismo suizo.
        10.    El Karate es un deporte oriental, ese gran deporte conquisto al mundo


        URL del artículo: http://www.ejemplode.com/12-clases_de_espanol/1803-ejemplo_de_anafora.html
        Leer completo: ejemplos de Anáfora

        Anáfora y Ejemplos

        Definición de Anáfora:
        La Anáfora es una figura retórica que consiste en la repetición intencionada de palabras al comienzo de frases o versos generalmente consecutivos: 
        • ¡Oh noche que guiaste! 
          ¡oh noche amable más que el alborada!
          ¡oh noche que juntaste! 
          San Juan de la Cruz
        La Anáfora tiene la función de crear ritmo y sonoridaden la expresión a la vez que  enfatiza una idea que se quiere remarcar. También muy útil si queremos hacer recordar una palabra o idea por lo que se emplea mucho en publicidad.

        La Anáfora pertenece al grupo de figuras de Dicción. Etimológicamente proviene del griego "ana" (repetición, similitud) y "pherein" (trasladar).
        La figura contraria a la Anáfora es la Epífora (repetición de palabras al final de frases o versos): "de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones..."

        Ejemplos de Anáfora:
        • Temprano levantó la muerte el vuelo
          temprano madrugó la madrugada
          temprano estás rondando por el suelo
          No perdono a la muerte enamorada
          no perdono a la vida desatenta
          no perdono a la tierra ni a la nada
        • Quién lo soñara, quien lo sintiera, quien se atreviera...
        • La niña no ríe. La niña no llora
        • Mientras las ondas de la luz al beso
          palpitaban encendidas;
          mientras el sol las desgarradas nubes
          del fuego y oro vista;
          mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
          mientras haya en el mundo primavera
          ¡Habrá poesía!
        • Por la honra no come el que tiene gana donde le sabría bien. Por la honra se muere la viuda entre dos paredes. Por la honra, sin saber qué es hombre ni qué es gusto, se pasa la doncella treinta años casada consigo misma. Por la honra, la casada le quita a su deseo cuanto pide. Por la honra pasan los hombres el mar. Por la honra mata un hombre a otro. Por la honra gastan todos más de lo que tienen.
        • Pena con pena pena desayuno
          pena es mi paz y pena mi batalla
          Miguel Hernández
        • Dale al aspa, molino
          hasta nevar el trigo
          dale a la piedra, agua
          hasta ponerla mansa
          dale al molino, aire
          hasta lo inacabable
          dale al aire, cabrero
          hasta que silbe tierno
          Miguel Hernández
        • Lucharemos en las playas, lucharemos en los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas, nunca nos rendiremos. Winston Churchill
        Ver más ejemplos de Anáfora

        Ejercicios de Anáfora:

        Ejercicio 1: Encontrar las tres Anáforas escondidas:
        • en el mar hay una torre, en la torre una ventana y en la ventana una niña
        • cuando tenía hambre no tenía comida y ahora que tengo comida no tengo hambre
        • todas visten un vestido, todas calzan un calzar, todas comen a una mesa, todas comían de un pan
        • bésame con besos de tu boca
        • el mar es azul, el mar es inmenso, el mar es azul
        • del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada...
        • aquí fue Troya, aquí mi desdicha
        • Hay algunos que son como los olivos, que solo a palos dan fruto
        • no fue poco lo que hablaron

        Ejercicio 2: ¿Serías capaz de dar un par de ejemplos más de Anáfora? Te animamos a que los compartas abajo en los comentarios.
        Aventura de las Figuras Retóricas:

        El Rey llora desconsolado. El señor de la Oscuridad ha raptado a su hija, la bella princesa. Nuestro protagonista, Metáforo, soldado de élite, caballero de honor y fiel servidor, jura por su vida rescatarla sana y salva...

        Prueba 1: La Figura Retórica de Metáfora consiste en...:

        OpcionesTu elección
        dar a entender lo contrario de lo que se dice
        la relación de semejanza de un término real con otro imaginario
        atribuir cualidades de seres animados a otros inanimados

        Figuras Retóricas más Buscadas: